Un mareo fuerte o un desmayo puede ocurrir por cosas relativamente comunes como deshidratación, un cambio brusco de posición o un episodio vasovagal. Pero en algunos casos, también puede ser señal de un problema del corazón (por ejemplo, una arritmia). La diferencia está en el contexto, los síntomas acompañantes y ciertos datos de alarma.
Lo más importante
- Un desmayo no siempre es grave, pero si es nuevo, se repite, ocurre con esfuerzo o viene con dolor en el pecho, falta de aire o palpitaciones, conviene evaluación médica.
- Es urgencia si el desmayo ocurre durante el ejercicio, si hay lesión importante, si hay confusión prolongada, o si se acompaña de dolor/ presión en el pecho, falta de aire, palpitaciones intensas o debilidad marcada.
- No existe una sola prueba que “lo diga todo”: el estudio se decide según tu historia, signos vitales y un electrocardiograma (ECG).
¿Qué es el síncope?
El síncope es una pérdida breve del conocimiento (desmayo) por una disminución temporal del flujo de sangre al cerebro. Suele durar segundos o pocos minutos y, en general, la persona se recupera relativamente rápido.
No todo lo que parece desmayo es síncope. También puede haber:
- Presíncope (sensación de “me voy a desmayar” sin perder el conocimiento)
- Mareo por vértigo (sensación de que todo da vueltas)
- Bajones de azúcar u otras causas metabólicas
- Crisis convulsivas (tienen características distintas)
Cuándo ir a urgencias
Busca atención inmediata si el desmayo o el mareo intenso ocurre en cualquiera de estos escenarios:
- Durante el ejercicio o justo al terminar (no “por calor” claramente identificable)
- Con dolor o presión en el pecho o falta de aire
- Con palpitaciones muy rápidas o irregulares antes del desmayo
- Con desmayo en reposo sin aviso (sin “me sentí mal antes”)
- Con confusión prolongada después del evento
- Con debilidad intensa, visión muy alterada o dificultad para hablar
- Si hubo caída con golpe fuerte en cabeza, sangrado o lesión importante
Si además hay dolor en el pecho, apóyate en el artículo de infarto agudo al miocardio y, si aplica, en dolor en el pecho: causas comunes y cuándo es urgencia (si ya está publicado en tu blog).
Causas frecuentes (y cómo se distinguen)
Causas comunes no cardiacas
Síncope vasovagal (el más frecuente)
Suele ocurrir por un reflejo del cuerpo que baja la presión y/o el pulso. Pistas típicas:
- Se presenta con calor, estar mucho tiempo de pie, dolor, estrés o al ver sangre
- Antes del desmayo puede haber náusea, sudoración, palidez, “se me nubló” o zumbido
Hipotensión ortostática (por cambio de posición)
Pasa al levantarte rápido de la cama o de una silla. Puede asociarse a deshidratación, diarrea/vómito, poca ingesta o algunos medicamentos.
Deshidratación y golpes de calor
Más frecuente con altas temperaturas, ejercicio, poca agua, alcohol o enfermedades con fiebre.
Anemia u otras causas sistémicas
Pueden dar mareo, fatiga y falta de aire con esfuerzo. No siempre se detecta “a simple vista”.
Causas cardiacas (las que se deben descartar con cuidado)
Arritmias
Latidos demasiado rápidos, demasiado lentos o irregulares pueden bajar el gasto cardiaco y provocar desmayo. Si notas “brincos” del corazón, revisa palpitaciones: causas comunes y cuándo preocuparte y, si aplica, arritmias y fibrilación auricular.
Problemas estructurales o de bombeo
Algunas condiciones del corazón pueden asociarse a desmayo, sobre todo si ocurre con esfuerzo o se acompaña de falta de aire. Si ya tienes diagnóstico, revisa insuficiencia cardiaca.
Qué puede incluir el estudio cardiológico del síncope
La evaluación suele ir en este orden (de lo más básico a lo más específico):
- Historia clínica dirigida
- Qué estabas haciendo (reposo, de pie, ejercicio)
- Si hubo aviso previo (náusea, sudor frío, visión borrosa)
- Medicamentos (para presión, diuréticos, etc.)
- Antecedentes (hipertensión, diabetes, colesterol, arritmias) y antecedentes familiares
- Exploración y signos vitales
Incluye revisar la presión y el pulso, a veces en diferentes posiciones (acostado y de pie). - Electrocardiograma (ECG)
Es el estudio base para revisar el ritmo del corazón. Puedes ver en qué consiste aquí: electrocardiograma (ECG). - Estudios según el caso
Dependiendo de la sospecha, el cardiólogo puede considerar monitoreo de ritmo (si el síntoma es intermitente), ecocardiograma u otros estudios. Si tus episodios aparecen con actividad, puede tener sentido valorar una prueba de esfuerzo.
Si además hay sospecha de presión mal controlada o variaciones importantes, conviene revisar presión arterial: metas y medición en casa y, si aplica, el artículo de hipertensión.
Qué hacer antes de la consulta (para aprovecharla)
Lleva esta información (aunque sea en notas del celular):
- Fecha y hora del evento
- Qué estabas haciendo y en qué posición estabas (de pie, sentado, acostado)
- Si hubo aviso previo (náusea, sudoración, visión borrosa, palpitaciones)
- Duración aproximada y cómo fue la recuperación
- Si hubo golpe o lesión
- Lista de medicamentos y dosis
- Lecturas recientes de presión (si las tienes)
Si quieres una guía general de preparación, también te puede servir el artículo de presión arterial: metas y medición en casa.
Cuándo agendar consulta (aunque no sea urgencia)
Agenda valoración cardiológica si:
- Fue tu primer desmayo sin causa clara
- Se repite (más de un episodio)
- Sucede con esfuerzo o te limita actividades
- Se acompaña de palpitaciones, falta de aire o dolor/ presión en el pecho
- Tienes factores de riesgo (hipertensión, diabetes, colesterol alto) o antecedentes familiares relevantes
Para una revisión completa puedes revisar el check up cardiológico o agendar una cita.
Referencias
- European Society of Cardiology (ESC). 2018 ESC Guidelines for the diagnosis and management of syncope. Ver fuente
- ACC/AHA/HRS. 2017 Guideline for the Evaluation and Management of Patients With Syncope. Ver fuente
- Mayo Clinic. Fainting (syncope). Ver fuente
- NHS. Fainting. Ver fuente